Guerra al autoestima: parte II
Bueno si, regresé. He pasado
los últimos dos días atiborrándome de brownies (pronto les subo la receta) y de
verdad no sé como todavía no me ha dado una subida de azúcar o algo por el
estilo. En fin, empezaron las clases y se me olvido cómo agarrar un libro para
estudiar, asi que se imaginarán mi sufrimiento
Como lo prometido es deuda, aquí
les traigo la segunda parte de mi post anterior, la cual tiene muchísimo más
significado para mí y que realmente espero que ayude a muchos de ustedes que se
encuentren en una situación parecida. Mientras escribía esta entrada escuchaba
un mix de Coldplay y de verdad fue súper difícil para mí escribir sin hacer
pausas para ponerme a cantar a todo pulmón (los sacrificios que uno hace por
ustedes vale). Bueno, después de una cháchara no importante, vamos a lo
nuestro.
Los problemas de autoestima
e inseguridad son más comunes de que lo que generalmente se piensa, como les
dije anteriormente, afectan a cualquier persona.
Lidiar con problemas de
inseguridad y autoestima es sumamente difícil, y lo digo con todas las letras,
no es que yo me estoy inventando todo esto y me lo imagino; puedo hablar con
toda seguridad y desde el fondo de mi corazón que sufrir de estos males es lo
peor del mundo, simplemente porque no te quieres ni te das el valor que
realmente mereces.
Ojo, no me refiero a
problemas tipo: “ay, es que tengo un diente torcido”. No. Me refiero a
problemas que hacen que llores hasta dormirte o simplemente ni siquiera quieras
verte al espejo.
Lo he vivido, y aquí abro
mis sentimientos a ustedes, es horrible sentir que no eres suficiente o que
jamás podrás ser lo suficientemente especial. Y me costó años y muchísimas
lágrimas darme cuenta de lo equivocada que estaba.
Cuando era pequeña (unos 7 u
8 años) recuerdo que solía acostarme en la cama y pedirle a Dios que al día
siguiente despertara flaca como todas mis amiguitas para poder ser bonita y
ponerme ropa como las de ellas. Incluso hoy en día es difícil recordar esos
momentos para mí, porque fue real y decepcionante cada vez que despertaba y veía
que mi deseo no se había cumplido.
Esto se los cuento no para llamar
la atención ni crear sentimientos de lástima (que seguro más de uno me dirá
eso), sino porque quiero que sepan que todos pasan por un momento triste y
oscuro de su vida.
Si eres una persona que
sufre de inseguridades y de autoestima, simplemente porque no te gustas como
eres o porque no le gustas a los demás, déjame decirte que estás súper
equivocada. El amor más grande que conocerás algún día es el que sientes por ti
mismo, y es momento de que te des cuenta.
No puedes compararte con los
demás, eres una persona única, especial, amada y querida que no necesita
cambiar para agradar a los demás; no debe importarte lo que los demás piensen
de ti, está bien ser diferente.
Deja de ver todo como si
fueran defectos y aprende a amar cada parte de ti, cada centímetro de piel
incluso si está marcada por cicatrices. Eres una persona inigualable y no
puedes NI DEBES compararte con nadie.
Si quieres cambiar,
adelgazar, hacerte algún tratamiento, qué se yo, hazlo POR TI, por tu salud,
por querer sentirte bien; no lo hagas por tratar de encajar o por quedar bien
con los demás. Aquí quien importa eres tú.
Y aquí viene la parte más difícil:
no te dejes afectar por lo que escuchas o los comentarios negativos que te
hacen. Cuesta muchísimo, de verdad
que si (y no voy a mentir) hacer oídos sordos a comentarios hirientes es una
parte extremadamente complicada pero que es necesaria para tu salud mental.
Cometí muchas veces el error
de escuchar esos comentarios, incluso aquellos que no sonaban malintencionados
para las personas, pero eran como poner el dedito en la llaga.
En estos días me hicieron un
comentario que me dejó fuera de base, simplemente fue algo como: “Se nota que
eres una persona muy insegura por la manera en que te escondes detrás de tu
humor”
Se imaginaran que con
aquello se me cayó la máscara, porque uno nunca espera que hayan personas que
se den cuenta de que tú estás pasando por eso. Entiendo perfectamente qué es
tratar de cubrir tus defectos con humor, con sarcasmo, haciéndote la ruda o
simplemente como si no te importara nada, pero a veces no es tan simple y es
algo que no deberías hacer, no debes esconderte tras una actitud o un muro para ocultarte del mundo.
Y a lo que quiero llegar es
a que no te rodees de personas que te menosprecian y te hacen sentir pequeña.
Incluso las personas que menos esperas son las que más alborotan tus
inseguridades.
Les pongo otro ejemplo:
Una vez estaba con una
persona la cual estaba criticando a una persona con exceso de peso, de un
momento a otro en medio de nuestra discusión me soltó algo como: “bueno la que
se ve todos los días en el espejo eres tu”
Quizá no lo dijo con la intención
de herirme, pero son esas pequeñas bromas, esos chistecitos, los que más hacen
daño. Siendo yo una persona que he luchado muchísimo con mi peso, que me digan
eso es como devolverme a aquella época en la que lloraba hasta dormirme.
Y es a esto a lo que me
refiero: hay comentarios que vas a tratar de ignorar pero igual una parte de ti
intentará escucharlos. Pues no, no los vas a escuchar, lo que debes grabarte en
la mente es que eres más de lo que dice una báscula, eres más que un simple
acné, eres más que esos comentarios despectivos, eres TÚ. Sonríe, quiérete,
acéptate.
Tú puedes conquistar el mundo
si te lo propones.
Definitivamente este fue el
post más largo y más difícil que he escrito hasta ahora, espero que les ayude
aunque sea un poquito.
Besos
1 comentarios
buen post pao te invitare a tomar un cafe al estilo bohemio.... hace poco lei un post es otro tema pero se relaciona.... leelo https://medium.com/espanol/me-aburr%C3%AD-de-ser-ingeniero-ahora-soy-mesero-d2ec9d5a0111
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